viernes, 13 de abril de 2007
Participación y Proximidad

Me he trasladado, a partir de ahora podéis encontrarme en www.hilodeariadna.net

Hay personas que son eminentemente prácticas y otras que tienen una capacidad teórica asombrante. De estas últimas hay una en mi ciudad a la que admiro por encima de otras, especialmente, claro, en temas culturales. Ferran Farré, escultor (he encontrado su página web, aunque se declare poco amigo de las TIC), animador sociocultural y director de dos Centros Culturales de la ciudad, parece esa persona anónima que forma parte del tejido cultural de la ciudad pero que permanece en su parcela sin levantar mucho la voz, es sólo una apariencia.

Está claro que nadie es profeta en su tierra. Ferran es colaborador de la Diputació de Barcelona, pero además fue ponente de la redacción del Pla Estratègic de Cultura de Barcelona, y en otro tiempo promotor de la Asociación Profesional de Animadores Socioculturales (APASC). Y sin embargo en su ciudad no está en las mejores condiciones, pese a sus esfuerzos por incorporar nuevas tendencias culturales, aquí no se le tiene en cuenta todo lo que se debería.

Todo esto viene a que últimamente he tenido algunas oportunidades de poder hablar con él y de asistir a un encuentro con otros Técnicos de Acción Sociocultural (TASC) -mi actual ocupación- para poder compartir puntos de vista y experiencias, y la verdad es que después de escucharle aún me quedé con más ganas seguir escuchando.

El tema que nos ocupaba era sobre como unir la participación al concepto de cultura de proximidad. Aparentemente no se plantea como un tema complicado, porque dentro de cultura y dentro de proximidad incluimos inevitablemente conceptos como asociacionismo, participación, voluntariado, desarrollo cultural comunitario, educación, ciudadanía, mundo local... Pero el quid de la cuestión está en romper la idea un tanto enquistada de que las entidades son lo bastante representativas de la ciudadanía como para hacer políticas de proximidad a través de ellas.

Las asociaciones actualmente ya no representan a un conjunto de la ciudadanía suficientemente amplio como para que sea representativo de esa sociedad, el mejor ejemplo está en las asociaciones de vecinos, son la mayor fuente de conflictos con su propio barrio y es evidente que no siempre defienden los mismos intereses, a pesar de ser la cara de ese barrio delante de la administración u otras entidades.

La perversión de todo esto está en que aún a nivel político se "utiliza" la opinión de las asociaciones para acreditar cualquier acción de gobierno, la administración se aprovecha de la idea original del asociacionismo para respaldar sus acciones con la complacencia de la población, que en realidad no es tal, pero que como imagen es muy válida.

Pero no sólo los políticos lo hacen, otros agentes sociales y culturales también caemos en el mismo error. Las entidades son las primeras a las que acudimos a la hora de organizar o de movilizar porque es lo más sencillo. Las asociaciones son plataformas organizadas a las que es fácil acceder, aglutinan un número de gente, movilizan, actúan autónomamente y en ocasiones también coordinadas,... Al contrario que el "ciudadano base", al que es complicado llegar, las entidades muchas veces "nos salvan el culo". El ejemplo más claro serían los Consejos de la Juventud, al menos los municipales, donde participan jóvenes asociados (sobre todo a las juventudes de los partidos políticos) que no representan necesariamente al resto de la juventud y es prácticamente imposible encontrar a un joven no asociado.

Y sin embargo, sabiendo esto, los modelos no han cambiado tanto. Hay que plantearse otras cosas porque no podemos seguir entendiendo como participación al hecho de llamar a las entidades para que vengan a un acto. No. Sería igual que decir que los jóvenes consumen teatro cuando van a ver una obra con el instituto. Que vayan con el IES no garantiza ni que les guste ni que repitan.

Hasta aquí la introducción a estas reflexiones que Ferran nos destapó y nos ayudó a configurar sobre la realidad asociativa. Próximamente iremos aportando soluciones y posibles caminos a seguir ante la nueva realidad social y cultural en la que ya estamos inmersos y a la que hay que dar respuestas.

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miércoles, 14 de marzo de 2007
¿Ciudadanía 2.0?

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Más o menos todo el mundo sabe que el ciberactivismo se define como la utilización de las TIC para el desarrollo de acciones sociales, políticas o participativas. Una de sus ventajas más características es la horizontalidad entendida como comunicación bilateral, es decir, la posibilidad de establecer un diálogo entre la persona que postea y el lector que lo recibe. En esto es en lo que se diferencian los conceptos de web tal y como la entendíamos hasta ahora y web 2.0: en la web tradicional básicamente hay información colgada a la que se puede acceder y consultar, pero en la web 2.0 además se puede participar e interactuar.


Esto supone un paso de gigante en lo que se refiere tanto a las relaciones sociales como a los modelos de participación ciudadana. La participación de la ciudadanía es ya hoy y será en unos años más cómoda, ágil y rápida. Hay que empezar a pensar que va a cambiar el concepto y la manera que tenemos hoy de hacer las cosas y de participar en la sociedad, porque la web tal y como se entenderá en unos años no será sólo un espacio comunicativo, sino que cada vez más es y será un espacio de participación.

Y sin embargo, hay dos temas al respecto que me preocupan. El primero es si sabremos salvar la brecha digital: a pesar de lo que parece a primera vista, hay un porcentaje importantísimo de gente que no tienen ni una alfabetización digital básica ni por supuesto acceso libre a Internet, ¿vamos a conseguir que todos estos colectivos en riesgo de exclusión digital, donde se incluye la gente de cierta edad, colectivos en riesgo social, o cierto perfil de mujeres, aprendan a utilizar las TIC y a comunicarse y participar a través de ellas? Ya hay programas que contemplan esta situación, como el Plan Avanza o muchas asociaciones y entidades sociales, que desarrollan algunos proyectos de alfabetización digital, pero ¿realmente vamos a conseguir que sea un medio más democrático de acceso a la información?

Por otro lado, ya hay experiencias online donde la gente se moviliza a favor o en contra de algo o de alguien, son acciones que van más allá del conocimiento y de la información, son acciones de conciencia ciudadana, que surge de manera positiva como iniciativa de la ciudadanía, pero que no acaba de materializarse en nada.

Es por esto que el otro punto que me preocupa es cómo la participacion online (auque sea a través de redes sociales) se transforma en participación pública, social, de calle, la participación entendida desde el punto de vista cultural, tradicional, de contacto con la gente, con los barrios, con las ciudades.

Algunas respuestas, aunque no todas, las podéis encontrar en blogs de gente que sabe de esto mucho más que yo y que conocí hace poco llevándome una grata sorpresa y una buenísima impresión, como César Calderón el ratoncito cínico, Chesi, que no me quedó claro si era una persona o dos, Santi, que tanto ayudó en L'H sin saberlo demasiado, José Luis, y por supuesto Rosa, que hace pasar el mundo por su mirada crítica desde el objetivo de su inseparable cámara, Carlos, el crack en estos temas, Vero, la alegría soriana y José Carlos.

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viernes, 16 de febrero de 2007
Una campaña diferente

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Por las croquetas de tu madre, por tus amigos, porque tienes entradas para un concierto, porque en marzo te dan la casa, para no partirte el cráneo contra el asfalto, para que tu madre no tenga que ir al Km.23 de alguna carretera, por los puntos que te quitan, por las partidas de mus de los martes, para no quedarte parapléjico...

Ya ha salido la nueva campaña de tráfico. Es una campaña diferente, dice la directora, Isabel Coixet, que "todas las campañas tienen razones, y ésta tiene unas razones muy especiales. Es una campaña muy valiente, enseñar las cosas y hacerlas obvias. Un discurso coherente y bien elaborado puede ser más eficaz que millones de planos. Es el inicio de una nueva manera de contar las cosas..."

La verdad que es la primera vez que la DGT hace una campaña donde no hay sangre, ni muertos (como en algunas anteriores) y donde lo que se transmite va más relacionado con la conciencia de cada uno, con los planes, con las ilusiones, con los sentimientos. Hay que felicitar a tráfico por esta actuación, que pretende tener un contenido más educativo que sancionador, más concienciador que aterrador.

Hubo algunas experiencias previas de campañas "sin sangre", incluso alguna donde el mensaje se daba a través del humor sin que saliera ni un solo coche. Imagino que prueban todo lo que está en sus manos.

Hay más información en la página de la campaña.

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miércoles, 20 de diciembre de 2006
Cultura y Proximidad

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Existe un término nuevo en cultura al que alguien denominó "Cultura de Proximidad". Es un concepto bastante novedoso en el ámbito cultural que se está concibiendo en el CERC de la Diputación de Barcelona, a pesar de estarse llevando a cabo en diferentes sitios aún sin saberlo.

Por cultura de proximidad se entienden todas aquellas acciones de dinamización cultural comunitaria que se desarrollan desde equipamientos municipales o directamente desde programas de la Administración y que trabajan por y para el fomento de la participación ciudadana. Visto así cualquier política cultural podría denominarse "de proximidad", ya que el objetivo principal de éstas es siempre que la gente participe de la vida cultural de la ciudad.

La diferencia que incluye este concepto es que estas políticas deben de desarrollarse desde y para la ciudadanía. No es una idea muy innovadora, ya que "desde" implica conocimiento de la realidad, implicación de la ciudadanía, análisis de las necesidades y coherencia en el resultado; y "para" implica a su vez el fin o el público para el que se encamina una acción. Y estos procesos son los que ya debe suponer un proyecto por definición, sea del tipo que sea.

Entonces, qué es lo que hacemos los técnicos de cultura de proximidad? Pues es complicado de definir, porque ya he dicho que es un nuevo concepto. Pero principalmente nuestro trabajo es el de recordar que ése es el proceso que debe de seguir cualquier acción cultural que se lleve a cabo. En este ámbito hay el mal vicio de programar actividades sin saber si son necesarias, si van a tener una buena acogida, si es lo que nos está pidiendo el público. Error!

Es evidente que el día a día se nos come a todos, y eso no lo podemos evitar, pero no debemos olvidar que si normalmente en nuestra vida cotidiana no hacemos las cosas porque sí, sino que tienen un motivo, una inquietud, un objetivo o una explicación detrás, en la programación cultural también tiene que existir. Ése es el objetivo de los técnicos de cultura de proximidad: ser los "Pepito Grillo" de los gestores culturales de los municipios.

Para empezar, como siempre, la teoría. Otro día ya explicaré que no todo es tan bonito como parece trabajando en la Administración. Pero eso será, eso, otro día.

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