lunes, 29 de enero de 2007
Educación sexual

Me he trasladado, a partir de ahora podéis encontrarme en www.hilodeariadna.net

La Educación Sexual se ha convertido en un tema cada vez más habitual en escuelas e institutos. A los chicos y chicas se les despierta cada vez más rápido la curiosidad, quizás por la influencia televisiva, que emite imágenes "poco adecuadas" durante las franjas horarias catalogadas como infantiles.

Sea lo por que que sea, las preguntas empiezan cada vez antes, y las respuestas deben ser las adecuadas a la edad del niño. Sobre 5º curso de primaria y luego en el primer ciclo de secundaria (1º y 2º de ESO) empiezan a estudiar la parte biológica de la sexualidad, además de los cambios pre-puberales. Y las preguntas empiezan, pero las respuestas no siempre llegan de una buena fuente. Durante la adolescencia, gran parte de la información la consiguen a través de los amigos, la televisión o internet.

Preguntas como éstas...

"Si yo creo que mi pareja necesita hacerlo y yo no sé si estoy preparada ¿debo o no hacerlo con él? ¿Y si no lo hago y lo pierdo? ¿Es lógico que me dejase por no sentirme preparada?" (Chica, 17 años)
"Me gustaría saber si en la primera vez se llega al orgasmo" (Chica, 16 años)
"Si se acaba de empezar una relación con una chica ¿cuántos meses o semanas o años deberían pasar para intentar hacerlo con la chica?" (Chico, 16 años)

... no siempre tienen respuesta porque no son capaces de hacérselas a un interlocutor válido. Por este motivo los IES empezaron hace años a desarrollar programas o a hacer visitas a los Centros de Planificación Familiar o CJAS (Centro Joven de Anticoncepción y Sexualidad) para dar respuesta a algunas de sus inquietudes.

Hasta ahí bien. Pero ¿por qué la sexualidad debe de trabajarse en la escuela? ¿No es la familia una institución válida para tratar estos temas? El hecho es que padres y madres no hablan de sexualidad con sus hijos (de hecho la mayoría ni de sexualidad ni de muchas otras cosas).

No soy madre y no me imagino lo complicado que debe de ser establecer la confianza necesaria con tu hijo para poder hablar de cualquier cosa, aunque en mi caso tengo un buen ejemplo y no me puedo quejar, ya que en mi casa siempre se habló de todo con absoluta franqueza (y los que me conocen lo sabrán) y por experiencia puedo decir que todo fue siempre mucho más fácil.

Sigue habiendo prejuicios, tabues y demás excusas para no hablar libremente de sexo, las escuelas ya están haciendo un buen trabajo, es hora de que las familias también lo hagan. Y no me refiero a este tipo de respuestas: (en esta página)

"Papá, ¿qué es un marica? En este caso hay que contarles que existen desviaciones sexuales que hacen que los hombres se sientan atraídos por estos hombres, contrariamente a lo que la naturaleza ha dispuesto. Asimismo, es recomendable que sepan que la homosexualidad también se da entre las mujeres."

La familia es el centro transmisor más importante de los valores que va a aprender la personita que se está educando. Eduquemos a personas responsables, coherentes, implicadas, críticas, progresistas y capaces de valorar lo que tienen alrededor. Eduquemos a una ciudadanía sana en valores.

Y desde la red, desde luego, creo que debemos empezar a mover estos temas porque páginas como ésta, se encuentran a montones, son páginas que se definen a sí mismas como "Human Life International está firmemente opuesta a la educación sexual en las escuelas", y que dicen cosas como "Pero ni la mejor información sobre la sexualidad puede hacer a nadie casto; es necesario contener el poderoso apetito sexual con formación espiritual y práctica religiosa." o "el 72 por ciento de los estudiantes de último año de secundaria han tenido relaciones prematrimoniales, es decir, han fornicado."

Menos mal que siempre nos quedará París, CJAS en su página informa y permite hacer preguntas online.
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4 Comments:
Blogger Topo Universitario opina que...
Estoy de acuerdo en que la sexualidad es una dimensión más de la educación que ha de ofrecerse desde la escuela. Muchos padres estarían completamente de acuerdo con esa idea.

Incluso en una sociedad en la que la amplia mayoría de la sociedad pensara que la masturbación es una depravación o que la homosexualidad es una tara, es posible que los padres desearan que a sus hijos se les hablara de sexualidad en el colegio. Eso sí, desde esos valores. ¿Estarías tú de acuerdo en que a tus hijos les transmitieran esos valores sólo porque son los socialmente mayoritarios?

Los padres desean que se hable de sexualidad, pero que el discurso que se ofrezca sea coincidente con los valores que desean para sus hijos. Y eso no se puede ofrecer en los colegios públicos. Unos padres con valores socialmente legítimos pero minoritarios no tiene garantizado que desde el colegio se eduque a sus hijos en los valores de la familia. La educación ofrecida en los colegios públicos es la 'dictadura moral de la mayoría'.

Eso, para polemizar. ;-)

Blogger Ariadna opina que...
Hola Topo, entiendo tu punto de vista, pero la escuela como institución educativa debe dar datos objetivos.

La educación sexual que se enseña en las escuelas habla de prevención (ante los embarazos y ante las ETS, incluido el SIDA), habla de conductas de riesgo y no de grupos de riesgo ("los maricas tienen el sida") y hablan de la homosexualidad como opción natural y personal,(y no como desviación mental a lo que la naturaleza ha dispuesto) para hacer ciudadanos tolerantes y responsables, que es lo que todos esperamos de nuestra ciudadanía (o no?).

Blogger Topo Universitario opina que...
De acuerdo, que la escuela se limite a dar datos objetivos, sin más. Que simplemente diga que la homosexualidad es la atracción y conducta sexual entre personas del mismo sexo. Cuando tú dices que la homosexualidad es una opción natural y personal, ya te estás saliendo de la objetividad y entrando en el terreno de los juicios de valores. Lo que tú querrías decir va más allá de lo que dices que debería decirse (objetividad).

Es imposible educar sin valores. Los valores podrán ser más o menos explicitados, pero, desde luego, impregnarán toda la acción educativa. Y ahí empieza el problema.

Porque el Estado no tiene valores. Tiene leyes. Siguiendo el ejemplo de la homosexualidad, la ley marca (y de un modo muy reciente) que pueden casarse. Pero una persona puede acatar esta norma y pensar que los homosexuales serían más felices si fueran tratados de su enfermedad. Y puede desear que sus hijos tengan sus mismas ideas. No infringe ninguna ley al desear esto. ¿Por qué el Estado no ha de respetar el planteamiento educativo que quiere para sus hijos? ¿Acaso los hijos son propiedad del Estado y el padre sólo es el guardián?

Hace unos años se propuso que, desde la escuela, se introdujera la valoración positiva de las fuerzas armadas como un contenido a desarrollar. ¿Qué te parece? Hace más años aún, la religión católica no era para nada un contenido opcional. Era asumido por el común de los españoles que esto tenía que ser así. Tan asumido como ahora pueda serlo lo de la naturalidad de la homosexualidad. ¿Estaban acertados?

Por cierto... lo del tema de homosexualidad es sólo con fines de exposición de mi argumento. No he expresado ningún juicio moral propio en todo esto.

Un saludo.

Blogger Ariadna opina que...
Tienes razón y entiendo perfectamente tu razonamiento. La educación va inevitablemente unida a unos valores.

Pero entonces cuál es tu opción? ¿Que no se den clases de sexualidad? ¿Que no se hable de los preservativos porque una parte de la sociedad, la que cree en la Iglesia de la manera más literal, cree que son malos?

Ya te dije que en estas clases de sexualidad se habla sobre temas de prevención ante conductas de riesgo y sobre los tipos de relaciones que existen. ¿Cuál es el problema?

Ya me dirás qué otra cosa se puede hacer...